La Campaña de renta comenzó el pasado 1 de Abril y se alargará hasta el 30 de Junio.

Debido al actual estado de alarma dicha declaración sólo está disponible para ser presentada de forma telemática, aunque se espera que una vez finalice el estado de alarma se habiliten otras opciones.

Todos los propietarios con viviendas en alquiler están obligados a presentar los ingresos obtenidos como arrendador durante el año. Es por ello que en este post te indicaremos cómo debes presentar la declaración de tus ingresos por el alquiler de tu vivienda teniendo en cuenta las deducciones a las que puedes tener derecho por el hecho de residir en españa, para el caso de españoles residentes en el exterior las deducciones pueden variar.

 

Cuánto me puedo deducir de los ingresos por alquiler

Los propietarios deben declarar la totalidad de sus ingresos por alquiler, sin embargo a estos ingresos se les puede restar una serie de gastos detallados más adelante (intereses de la hipoteca, reparaciones, IBI, comunidad, seguro de hogar, amortizaciones, etc) y sobre dicho resultado se puede aplicar una deducción del 60% si la vivienda ha sido alquilada como vivienda habitual a personas físicas.

No tienen derecho por lo tanto a dicha deducción:

  • Los alquileres turísticos o de temporada (normalmente de menos de un año)
  • Los alquileres de locales u oficinas, aunque fueran usados como vivienda
  • Los contratos de alquiler a empresas donde no figure el nombre y NIF de los inquilinos.

 

Cómo declarar el alquiler en la renta

Los datos de tu vivienda de alquiler debes incluirlos en el Apartado C, Página 6 y 7: Bienes inmuebles y rentas derivadas de los inmuebles a disposición de sus titulares, arrendados o cedidos a terceros, o afectos a actividades económicas.

Las casillas que van de la 0061 a la 0075 servirán para identificar el inmueble que has puesto en alquiler.

En el caso de seas propietario de una vivienda en alquiler debes seleccionar la casilla 0075 (Arrendamiento).

En el caso de que un inmueble tenga varios propietarios, a cada uno se le atribuye tanto la renta obtenida como los gastos deducibles en función de su porcentaje de propiedad. (Este porcentaje debe indicarse en la casilla 0063)

Si el inmueble también ha estado a tu disposición durante un periodo del 2019, deberás indicar en la casilla 0076 el número de días que ha sido tu vivienda habitual.

En las próximas casillas que van de la 0091 a la 0101, deberás indicar el número de identificación de los inquilinos (NIF/DNI, NIE o Pasaporte), la fecha de inicio del contrato del alquiler y el número de días que ha estado alquilado el inmueble durante el año a declarar.

 

Cuáles son los ingresos íntegros del alquiler

Los ingresos íntegros del alquiler son la suma de todas las rentas que has cobrado de forma íntegra durante el año a declarar, sin realizar ningún tipo de reducción y sin restar ningún gasto.

Estos ingresos se deben de introducir en la casilla 0102 del apartado antes mencionado.

 

Gastos deducibles del alquiler: cuáles son y dónde ponerlos.

Los arrendadores pueden deducirse una serie de gastos que se restan al total de ingresos que se haya cobrado por el alquiler durante el año. Esto hace que los impuestos por alquilar un inmueble se ajusten sólo a lo que en realidad has obtenido como beneficio neto.

Si se trata de gastos anuales fijos (intereses, seguros, comunidad, etc) es importante tener en cuenta que, sólo podrás deducirte la parte proporcional al número de días del año que haya estado alquilada la vivienda.

 

Intereses de la hipoteca:

Incluye tanto los intereses de créditos destinados a la compra o mejora de la vivienda, así como otros gastos asociados como las comisiones de apertura o por amortización anticipada del crédito.

Las reparaciones y gastos de conservación del inmueble:

Los gastos de reparación y conservación son parte de los gastos de alquiler deducibles. Eso sí, debes tener cuidado y saber qué interpreta Hacienda como una reparación y lo que no.

Puedes incluir lo que te has gastado en materiales, como la pintura, arreglo de instalaciones o de sustitución de calefacciones, puertas, ascensores u otros. Sin embargo no serán deducibles, las cantidades destinadas a la ampliación o mejora de la vivienda.

IBI, tasas y otros impuestos:

Aquí debes incluir los tributos y recargos no estatales como el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles), las tasas por limpieza, recogida de basuras, alumbrado. No serán deducibles recargos que sean de carácter sancionador.

Dinero que te adeudan:

Son los saldos de dudoso cobro. Si no te pagan el alquiler o te dejan a deber puedes restar ese dinero que no has cobrado. Para ello el deudor se tiene que encontrar en situación de concurso o han de haber pasado más de seis meses entre la primera reclamación y el 31 de diciembre.

La comunidad y otros gastos comunes:

Incluye los gastos de administración, portería, vigilancia, cuidado de jardines o la comunidad de vecinos. En el caso de haber gastos extras en la comunidad de vecinos también podrás restarlos. Evidentemente sólo puedes incluirlos siempre y cuando sea el propietario, y no el inquilino, quien pague dichos gastos.

Amortización de la vivienda:

Hacienda te permite restar del dinero del alquiler las cantidades destinadas a la amortización de bienes inmuebles. Esto quiere decir que puedes imputar un 3% sobre el mayor de los siguientes valores: valor de adquisición satisfecho o del valor catastral, sin incluir el suelo (este último puedes verlo en el IBI).

Amortización de bienes muebles:

Al declarar el alquiler también podrás restar las cantidades destinadas a la amortización de bienes muebles. Este apartado engloba el contenido del inmueble: su mobiliario fundamentalmente, que se amortizará a razón del 10% cada año.

Importe de las primas de los seguros de hogar e impago:

Las primas de los seguros que protejan la casa, ya sean de hogar, de responsabilidad civil, robo o  incluso los de protección de impagos del alquiler.

Los suministros del hogar:

Se pueden deducir las cantidades destinadas a suministros, siempre que sea el propietario quien los pague. En el caso de que  pague el inquilino, no podrás incluir dichos gastos.

Gastos de formalización del contrato:

Los gastos que se originen por la formalización del contrato de alquiler que te cobró la inmobiliaria, el abogado o los incurridos en la defensa de carácter jurídico.

Ejemplo práctico:

Para terminar de entenderlo, te presentamos un ejercicio simple sobre cómo se tributa el alquiler de una vivienda.

  • Ingresos íntegros por el alquiler: 12.000 €
  • Intereses de hipoteca: 1150 €
  • Seguro de la casa: 250 €
  • Gastos de comunidad: 600 € (50 €/mes)
  • Tributos recargos y tasas: 550 €
  • Gastos de conservación y reparación: 250 €
  • Prima de seguro de hogar: 200 €

Con estos datos, los ingresos íntegros suman un total de 12.000 euros a los que se le restará 3.000 euros en gastos deducibles. El resultado es que su beneficio fue de 9.000 euros.

Sobre este beneficio se puede aplicar una reducción del 60% ya que la vivienda ha sido alquilada como vivienda habitual, por lo que esa cifra pasará a ser de 3.600 euros, que será el dinero que finalmente integrará en la declaración de la renta dentro de la base imponible general.

 

Las consecuencias de un alquiler sin declarar

No declarar un alquiler supone que en el caso que hacienda se entere no podrás beneficiarte de las deducciones fiscales antes mencionadas. Además, podrían imputar una una sanción que varía entre el 50% y el 150%, del importe dejado de declarar y deberás pagar los intereses generados.

Es importante tener en cuenta que hacienda tiene muchos medios para comprobar si una vivienda está alquilada o no. Estos suelen cruzar datos con las empresas de suministros de agua y luz, padrones municipales, declaraciones de renta de los inquilinos, datos del catastro etc.

Como puedes ver las sanciones de hacienda por no declarar el alquiler conlleva muchas desventajas económicas, por lo que hoy en día no hay que pensarse mucho si compensa o no declarar el alquiler y la renta correctamente. Lo mejor que puedes hacer es declarar todos tus ingresos y así beneficiarte de las reducciones antes mencionadas.